La histórica lucha por el aguinaldo en Costa Rica

 Lo que comenzó como una bonificación voluntaria en las fincas cafetaleras se transformó, tras la Guerra Civil de 1948, en una ley irrenunciable gracias a la presión social, la competencia política y un histórico “resello” legislativo en 1959.

Diciembre en Costa Rica es sinónimo de aguinaldo, pero este “salario sagrado” no siempre existió. Antes de 1954, recibir un pago extra dependía enteramente de la generosidad del patrón.

Fue necesaria una mezcla de crisis económica, voluntad política y presión obrera en las calles para convertir una costumbre inestable en un derecho de ley que hoy protege a todos los trabajadores.

Costumbre vs. Ley

Aunque las Garantías Sociales de 1943 sentaron la base del derecho laboral costarricense, el aguinaldo quedó fuera del Código de Trabajo original. En esa época, existía el “aguilando”, una tradición donde los patrones daban víveres o licor si el año había sido bueno.

Sin embargo, esta práctica era arbitraria. Si el trabajador no le caía bien al jefe o el patrón amanecía de malas, no recibía nada. La inflación de posguerra y los altos costos de fin de año hicieron evidente que esa “bonificación” debía convertirse en un salario real y obligatorio.

El primer paso: Solo para el sector público

La competencia política entre el Partido Liberación Nacional y el calderonismo aceleró el cambio. El 11 de diciembre de 1954, bajo el gobierno de José Figueres Ferrer, se aprobó la Ley N.º 1835, otorgando este beneficio exclusivamente a los servidores públicos.

Fue una estrategia para demostrar que el nuevo gobierno también apoyaba al pueblo tras la guerra del 48. Sin embargo, la gran masa de trabajadores del sector privado, fincas y comercios seguía dependiendo de la voluntad de sus empleadores para afrontar la Navidad.

La gran batalla de 1959

Cinco años después, el diputado Luis Alberto Monge impulsó la extensión del derecho al sector privado. El camino fue difícil: el entonces presidente Mario Echandi vetó la ley, argumentando que las empresas no soportarían el golpe económico.

La Asamblea Legislativa respondió con un histórico “resello”, ignorando el veto presidencial y aprobando la Ley N.º 2412 en octubre de 1959. La tensión política se trasladó a las calles, donde los trabajadores bananeros del sur iniciaron una huelga decisiva para exigir el pago.

La presión surtió efecto y consolidó el aguinaldo como un derecho intocable. Gracias a esas luchas, hoy es un beneficio inembargable que debe pagarse antes del 20 de diciembre, evolucionando de una regalía incierta a una conquista social permanente.

Fuentes:

Periódico La República.

Ministerio de Trabajo y Seguridad Social.

Poder Judicial de Costa Rica.

Procuraduría General de la República.

Entrevista concedida por Luis Alfredo Otárola López, historiador

Periódico El Financiero.

Revista Summa.

ElObservadorCr.

Periódico La Nación.

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